Visto de frente, la parrilla superior -con borde cromado y curvo-, contiene la insignia de la marca, que identifica la pertenencia a la familia del doble chevrón. Los espejos exteriores y las baguetas laterales color carrocería, junto con las manijas de puertas plateadas, le confieren una elegancia única. Además, las llantas de aleación de 15 pulgadas aportan un look más imponente.
El diseño también es protagonista del espacio interior: invita, desde el primer contacto, a disfrutar del viaje. Su puesto de conducción, elevado, se complementa con una gran superficie acristalada que otorga una visión dominante del camino. Los asientos fueron diseñados para una postura ideal y una excelente absorción de las irregularidades del camino.
Por sus dimensiones exteriores y su gran maniobrabilidad, gracias a la dirección asistida eléctrica variable, el CITROËN C3 podría clasificarse como un vehículo urbano por excelencia; sus prestaciones globales, sin embargo, lo convierten también en un rutero de gran rendimiento.